¿Cuál es la real posibilidad de que dispongamos de un desarrollo pleno de la industria nacional de cine, incorporada de forma definitiva a la economía de mercado y a la vida democrática?
Usted le pregunta eso a algún funcionario de la Secretaria de Estado de Cultura (por ejemplo al subsecretario administrativo) y de seguro se va a quedar con la misma cara que puso George Bush cuando le informaron del ataque del 11 de septiembre aquel (mostrado en el documental Fahrenheit 9/11 realizado por Michael Moore). Eso es lo que pasa cuando una institución del Estado funciona más como “botín burocrático” que como ente regulador y promotor de la economía de mercado.
En realidad se justifica que Cultura no pueda realizar ninguna acción que modifique la incertidumbre, principalmente porque es parte del problema. Hay insatisfacción entre los cineastas que defienden las posiciones de la Secretaria de Cultura frente a la Ley de Cine. La agitación es creciente entre la comunidad cinematográfica nacional que se considera marginada de las decisiones del gobierno aunque haya sido convocada para discutir y llegar a consensos. Se avanza a ciegas por falta de datos actualizados sobre la industria cultural. La imagen que da Cultura es que todo lo que toca lo daña (por ejemplo, un festival de música, un concurso de guiones…).
Todo esto se suma a la tradicional desconfianza de la sociedad en sus instituciones delante de la vinculación de importantes sectores con el crimen organizado que sirve de palanca al enriquecimiento ilícito.
Cultura está restando al gerenciamiento de la cultura, porque no escapa al saneamiento de los vicios del burocratismo presupuestario, ¡lo mismo que critica cuando hace mención de “botín burocrático”!
Cultura lleva la imagen de un conflicto, de una guerra sin cuartel contra el país que la sostiene (con muy contadas excepciones). Y ese conflicto no hace más que enriquecer a burócratas que además pecan de ineficiencia.
Creo que la Secretaria de Cultura está demasiado cargada de burocracia, y de cierta manera su labor está empantanada tal cual el ejército pentagonista en Irak que chupa el dinero del pueblo norteamericano sin ir a ninguna parte y tienen que controlar medios de prensa para aparentar buen desempeño.
Los hechos apuntados en el inicio de esta exposición talvez nos lleven a pensar en la inexistencia de una política cultural, pese a disponer de toda una estructura burocrática creada para un proceso importante y necesario para la vida democrática dominicana.
Y eso es lo más duro de aceptar, pues es una derrota para el presidente Leonel Fernández, quien ha desperdiciado una oportunidad de oro por encomendar tareas a individuos sin el talante para llevarlas adelante. Pueda que eso motive a que muchas de sus ejecutorias culturales las esté dirigiendo hacia Funglode, la cual fundó y preside (cursos de cine, festivales, exhibiciones, palestras, conferencias magistrales, etcétera).
La cultura no necesita que la “desarrollen”, apenas necesita gerencia.
Nota: lo de “botín burocrático” es un concepto usado por el Secretario de Estado de Cultura, y sería bueno que haga público también de dónde le surge. Creo que él mismo se ofende y echa lodo sobre la sociedad y sobre el tan vapuleado “país cultural”.
Fuente: Clave Digital Cita este artículo en tu web | Visitas: 1162 | Imprimir | E-Mail
Only registered users can write comments. Please login or register. Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com All right reserved |